A) Galerías de tiro Especificaciones 1. Puestos de tirador a) Espacio para el tirador. El tirador debe disponer de un espacio comprendido entre 1 y 1,5 metros de ancho, con una profundidad de 1,3 a 1,5 metros, según modalidades de tiro y calibre de las armas empleadas. b) Pantallas de separación de tiradores. Deben colocarse pantallas para separar los diversos puestos de tiro en evitación de accidentes debidos a la expulsión de los casquillos ; sus dimensiones serán: Altura mínima, 2 metros; anchura, 1,5 metros; altura del suelo, menos de 0,70 metros. c) Protección con marquesinas. Tiene por misión la limitación del ángulo de tiro, siendo sus medidas ideales: Altura del extremo más bajo, 2 metros ; longitud, de 2,5 a 3 metros, limitando el ángulo de tiro a 40 grados para evitar la excesiva altura del primer parabalas. Deben estar protegidas contra la penetración de la munición empleada. Pueden ser de: 1. Hormigón recubierto con madera para evitar rebotes. 2. Madera de 4 centímetros de espesor, como mínimo, más una chapa de hierro de 2 milímetros, si sólo se emplea 22. Si se emplea otra munición, ver tabla de penetraciones adjunta. d) Protección de cristaleras. Deben estar fuera de la línea de tiro. De prever posibilidad de impacto serán antibala del espesor adecuado a la munición a emplear, ver tabla adjunta de cristales de seguridad. e) Piso adecuado. El piso debe ser plano, horizontal en todas las direcciones y rugoso para evitar deslizamientos, ya que un resbalón del tirador puede provocar un disparo fortuito. f) Mesa para colocar el arma y la munición. Cada tirador dispondrá de una mesa situada en la parte delantera del puesto de tirador para colocar el arma y la munición. Sus dimensiones serán de unos 50 por 50 centímetros y una altura de 70 a 100 centímetros. Su objeto es que el arma allí depositada siempre esté con el cañón hacia el campo de tiro. g) Puertas de acceso directo. No es recomendable que existan puertas que abran directamente a la sala de tirador que puedan cerrarse violentamente, pues el ruido que producen puede dar lugar a un disparo involuntario. h) Iluminación adecuada. Es recomendable luz cenital natural o artificial con difusores para no producir deslumbramientos o brillos molestos para el tirador. i) Insonorización. Es muy conveniente, sobre todo en aquellas galerías completamente cerradas, pues la reverberación que producen los disparos, pese a usar normalmente cascos, puede producir disparos fortuitos. A título de ejemplo, una buena insonorización puede conseguirse con 100 milímetros de planchas de fibra de vidrio recubiertas con panel perforado. j) Caja fuerte o cámara acorazada. Han de tenerla todas aquellas galerías en que queden depositadas armas y municiones, antes o después de las tiradas. 2. Parabalas Son aquellas pantallas que se colocan a lo largo del campo de tiro y deben interceptar con toda seguridad cualquier trayectoria que trate de salirse de los límites del campo. a) Espesor de acuerdo con la munición empleada. Lo ideal es que sean de hormigón armado de 20 centímetros, cubierto siempre con madera por la parte del impacto para evitar los rebotes. Pueden hacerse también de: 1. Bovedilla rellena de arcilla o arena, recubiertas de madera cuando no se emplea munición superior al 38 con bala no blindada. 2. No es recomendable parabalas solamente de madera, aunque su espesor sea el adecuado a la munición, ya que se deterioran fácilmente perdiendo su eficacia. 3. En caso de duda pueden completarse con una chapa de hierro. b) Altura adecuada con margen de seguridad. La altura deberá ser tal, que la trayectoria más desfavorable (normalmente es la de posición tendido, si se practica esa modalidad) deberá incidir en un parabalas con un margen de seguridad al menos de 50 centímetros del borde superior. Cuando los parabalas no cubran las trayectorias desde la posición de tendido, por no practicarse esta modalidad, es muy conveniente colocar un muro de ladrillo separando los puestos de tirador del campo de tiro y de una altura tal que corte cualquier trayectoria que desde el suelo pueda salirse del campo. c) Número y altura de acuerdo con parámetros laterales. 1. Los parabalas deben estar distribuidos a lo largo del campo de tal forma, que una trayectoria tangente a cualquiera de ellos por su parte inferior, deberá incidir en el siguiente con un margen de seguridad de 50 centímetros. Su número depende mucho de las condiciones particulares de cada campo, así como de la altura de la marquesina y la situación del primer parabalas, ya que estos dos elementos limitan los posibles ángulos de tiro. Su anchura será la de la galería y soportada por el menor número de pilares posible. 2. A título orientativo, si el primer parabalas está entre 8 y 10 metros, será suficiente: Galería de 25 metros: De 1 a 2 parabalas. Galería de 50 metros: De 2 a 3 parabalas. Galería de 100 metros: De 3 a 4 parabalas. Galería de 200 metros: De 5 a 6 parabalas. d) Altura y contextura de parámetros laterales. 4. Los parámetros laterales deben tener una altura tal que eviten la salida lateral de las balas del campo y que alguna bala al rebotar sobre ellos se salga por el parámetro opuesto. 2. Su construcción y la situación de accesos deben ser tales que impidan con seguridad la entrada de personal al campo durante las tiradas. 3. Si son hechos de desmonte, estarán cubiertos de tierra blanda plantada con césped y plantas que sujeten la tierra. 4. Si son de obra de fábrica, deberán preverse los posibles rebotes, cubriendo con madera, al menos, su última parte. Se supone que una bala de plomo puede rebotar cuando incide con un ángulo menor de 20 grados. 5. Su espesor estará de acuerdo con la munición a emplear. 6. Deben preverse los rebotes que puedan salirse fuera de los límites del campo. Para ello: Los parabalas en altura estarán protegidos con madera por la parte de los impactos. Los parámetros laterales estarán protegidos con madera, al menos, en las partes en que se prevé que los rebotes puedan salirse del campo. Para evitar los rebotes sobre el suelo, deberá tener, uniformemente repartidos, promontorios de tierra de 0,50 metros de alto por 0,50 metros de ancho, con una longitud análoga a la anchura del campo, plantados de césped para evitar su desmoronamiento. e) Protección de columnas. Los parabalas, marquesinas de blancos, etc. , deberán tener el mínimo número de columnas que su construcción permita. En caso de que existiesen: 1. Serán cuadradas, nunca redondas ni con bordes redondeados, y colocadas de tal forma que los impactos incidan sobre superficies planas perpendiculares a la línea de tiro. 2. Estarán siempre protegidas con madera para evitar rebotes. 3. No se permitirá ningún tipo de tirante metálico de sujeción de los elementos del campo en los que pueda incidir y desviar algún disparo. f) Mantenimiento de las protecciones contra los rebotes. Las protecciones de madera, suelen deteriorarse rápidamente, bien por efecto de los disparos, bien debido a las inclemencias del tiempo, perdiendo su eficacia como protección. 1. Se deben proteger con tejadillos siempre que sea posible. 2. Se deben colocar de forma que su reposición sea fácil. 3. Espaldones Son aquellos elementos destinados a detener los proyectiles disparados en el campo o galería de tiro y pueden ser: 1. Naturales, aprovechando la configuración del terreno. 2. De tierra en talud a 45 grados. 3. De muro con tierra en talud de 45 grados. 4. De muro con recubrimiento de troncos. a) Anchura. Necesariamente deben cubrir todo el ancho de la galería. b) Altura mínima. La altura mínima exigida es: 1. Si es natural o fabricado con tierra amontonada formando un doble talud, su altura deberá sobrepasar 1,50 a 2 metros la trayectoria más desfavorable. 2. Si es de muro con tierra en talud, éste deberá sobrepasar 0,50 metros la trayectoria más desfavorable y el muro de contención que sobresalga de esta altura estará cubierto de madera. c) Relación con la penetración de las armas. 1. Si es de tierra, la trayectoria más desfavorable deberá tener un recorrido de detención de al menos 1,5 metros. 2. Si es de muro con tierra en talud, el muro será de un espesor tal que por sí solo pueda detener un impacto del máximo calibre que se emplee. 3. Si es de muro recubierto de troncos, habrá que calcularlo con un gran margen de seguridad ya que la madera se deteriora muy rápidamente, sobre todo en la línea de dianas ; siendo un buen complemento, en caso de duda, proteger el muro en esa zona con una chapa de hierro de 5 a 10 milímetros. A título orientativo, una bala de 7,62 milímetros a 83 m/s, requiere un espaldón de hormigón de 24 centímetros, contando el margen de seguridad. d) Espaldones hechos con materiales que producen rebotes. 1. Los taludes de tierra deberán estar recubiertos de tierra vegetal desprovista de piedras. 2. Los muros de contención que sobresalgan del talud, deberán cubrirse con madera. Es un buen complemento terminar el muro en una cornisa que evita la salida de algún rebote o guijarro de la tierra proyectado por el impacto. |