La Unión Europea fue creada progresivamente y se basa en diferentes Tratados, que han sido modificados en muchas ocasiones. Estas modificaciones han conducido a una situación en que la dificultad de leer y comprender los textos fundamentales de la Unión ha podido crear un divorcio entre la Unión y el ciudadano.A los Tratados fundadores de Roma se añaden, entre otros, el Acta Única Europea y el Tratado de la Unión Europea, conocido como de Maastricht. Éste creó una nueva estructura, la Unión Europea, que se añade a las Comunidades Europeas y se basa en tres pilares (Comunidades Europeas, política exterior y de seguridad común, cooperación en el ámbito de la justicia y de los asuntos de interior). Los Tratados de Ámsterdam y Niza no sólo modifican los Tratados anteriores sino que aportan una nueva numeración de los artículos. Además, a dichos Tratados se han anexado un gran número de protocolos y declaraciones.En diciembre de 2001, la Declaración de Laeken lanzó un proceso de simplificación de los Tratados. Este proceso llegó a su término con la adopción de la Constitución, actualmente en proceso de ratificación, que simplifica considerablemente la legibilidad de los Tratados.Una vez que entre en vigor, la Constitución derogará todo el Derecho primario actualmente en vigor, es decir: los tratados anteriores, los actos y los tratados que los modificaban o los completaban, así como los tratados y actas de adhesión. A partir de ese momento, un texto único constituirá la base del funcionamiento de la Unión Europea. |